
Muchas son las utopías y muchas personas simpatizan con ellas, pero ¿Cuántas de estas personas han hecho suyas estas utopías para que el mundo sea mejor?... Si hacemos una pequeña pasada por la historia nos podemos dar cuenta que son muy pocas las personas que hacen realidad su propia utopía, son tan pocos que hasta podríamos nombrarlos, ¿Pero de que nos sirve hacer referencia a grandes hombres, sino somos capaces de luchar contra nuestras propias dificultades para hacer validas nuestras propias fantasías?
Es por eso que nuestra sociedad se ha transformado en una sociedad corrompida, sucia, corrupta, una sociedad de la mentira, una sociedad de mierda, que cada día nos va haciendo caer en un sistema que nos desagrada, en un sistema en el que no nos sentimos cómodos. Pero sin embargo no hacemos nada por revertir esta situación y seguimos como si nada, todos nos sentimos incomodados ante la realidad, pero seguimos el curso de nuestras vidas como si no pasase nada y con el paso del tiempo nos vamos haciendo uno mas de esta sociedad, una sociedad que ha caído en la contradicción.
Es tal la contradicción que nos hemos llegado ha gobernar de forma paradójica, nos dejamos guiar por la sociedad y cuando la política debía ser un medio para construir un mundo mejor, hoy se ha transformado en un medio para generar desconfianza y corrupción, en vez de los bandos de apoyarse, vemos como unos con otros tratan de destruir a sus pares para gobernar. Y cuando finalmente llega gente honesta a ofrecernos su servicio en algún cargo público, los despreciamos pues estamos tan acostumbrados a esta mentira que no hacemos nada más que sobre llevarla y hacer esta mentira más grande aún.
Es por eso que debemos luchar con nosotros mismos para salir de nuestra propia mentira, para salir de nuestra propia corrupción y finalmente para salir de nuestra propia irrealidad.
Es por eso que nuestra sociedad se ha transformado en una sociedad corrompida, sucia, corrupta, una sociedad de la mentira, una sociedad de mierda, que cada día nos va haciendo caer en un sistema que nos desagrada, en un sistema en el que no nos sentimos cómodos. Pero sin embargo no hacemos nada por revertir esta situación y seguimos como si nada, todos nos sentimos incomodados ante la realidad, pero seguimos el curso de nuestras vidas como si no pasase nada y con el paso del tiempo nos vamos haciendo uno mas de esta sociedad, una sociedad que ha caído en la contradicción.
Es tal la contradicción que nos hemos llegado ha gobernar de forma paradójica, nos dejamos guiar por la sociedad y cuando la política debía ser un medio para construir un mundo mejor, hoy se ha transformado en un medio para generar desconfianza y corrupción, en vez de los bandos de apoyarse, vemos como unos con otros tratan de destruir a sus pares para gobernar. Y cuando finalmente llega gente honesta a ofrecernos su servicio en algún cargo público, los despreciamos pues estamos tan acostumbrados a esta mentira que no hacemos nada más que sobre llevarla y hacer esta mentira más grande aún.
Es por eso que debemos luchar con nosotros mismos para salir de nuestra propia mentira, para salir de nuestra propia corrupción y finalmente para salir de nuestra propia irrealidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario